Compu Qué rico es tener un sábado libre (bueno... corrijo, medio sábado) y poder hacer con él lo que se me pegue la gana. Lo que no entiendo, es esta manía mía de pegarme a la compu cada que tengo un ratito libre, ¿será acaso que soy una compu-adicta?; ¿o será tal vez que muchos de mis afectos se encuentran lejos, convenientemente situados del otro lado del monitor?
Pues la verdad es que no lo sé, pero lo que sí sé es que me agrada estar en contacto con gente que quiero y extraño a través de estas chimistretas tecnológicas que a veces nos ayudan a acercarnos y otras veces, tristemente nos despersonalizan hasta decir ¡basta!
Lo he dicho en mis clases de Teoría de la Comunicación, la tecnología es buena siempre y cuando sepa usarse con propiedad, y no dejarlo todo en manos de la tecnología so pena de convertirla en un monstruo encargado de regir nuestras vidas como mejor le parezca.
Sábado tecnológico pues, y sin más que decir le dejo un abrazo a los lectores de esta paginilla que cada vez me gusta más (¿y qué? la hago yo, ¿o no?)

Hasta la próxima...