[General ] 16 Agosto, 2006 14:54
de la felicidad.

Hace un momento me llamaron de la universidad donde doy clases para decirme que mañana se hará una entrega de reconocimientos al mejor maestro de cada carrera, me pidieron encarecidamente que no faltara, ya que... he sido nombrada la mejor maestra de la carrera de comunicación. ¿Saben lo que eso significa?

Este cuatrimestre no fue muy bueno para mí, tuve algunos momentos de desesperación y angustia, en ocasiones llegué a pensar que simplemente no la hacía como profe, que había errado el camino, entonces imagínense la gran felicidad que siento cuando los mismos muchachos son quienes me han nombrado su mejor maestra y no sólo eso, sino que además soy la mejor de toda la carrera...

Simplemente es algo que no puedo describir con palabras. Y vaya desde aquí un enorme agradecimiento a mis alumnos, pues de no ser por ellos, yo no habría descubierto que ser profe también es mi vocación. Igualmente quiero agradecer desde aquí a todos los excelentes profesores que he tenido durante todos mis años de estudio; este reconocimiento va también para ellos, porque de ellos aprendí mucho de lo que hago hoy en el aula. Y ya para terminar, agradezco mucho a Papá Dios, el Maestro de Maestros el que me permita disfrutar de este momento y tomarlo como un impulso para seguir adelante en el camino de la docencia.

¡NO PUEDO OCULTARLO!... ¡ESTOY FELIZ!
[General ] 16 Agosto, 2006 10:46

Cazador de Mariposas Alguna vez cuando era niña (hace algunos lustros ya) me compraron una red para cazar mariposas, obviamente, yo no pensaba que cazarlas era igual a matarlas, así que me daba a la tarea de ir por el jardín buscando alguna mariposa para atraparla y después dejarla ir, y ahora con este pensamiento del cazador de mariposas, me viene a la mente una canción de Juan Eguía (un paisano tampiqueño) que para mi gusto es una canción bellísima y por eso me decido a compartirles un trocito...

Y después hablando de Mariposas, me acordé también que hace unos años (bastantitos) conocí por fin lo que era sentir mariposas en el estómago (esa popular expresión que se dice cuando alguien se enamora), y más que mariposas fue un torbellino lo que recorrió mi interior; entonces yo tenía casi 20 y él 24, y los días que pasé con él no tienen comparación con ninguna otra época de mi vida, fue realmente muy bello mientras duró, y en ocasiones me gustaría que hubiera durado para siempre, así como lo proyecté en mi cabeza, pero no se pudo, y ahora a muchos años de distancia lo veo en perspectiva, y me siento satisfecha porque sé que fue una experiencia que me tocaba vivir, que disfruté intensamente y que terminó.

Y aunque me costó muchísimo trabajo cerrar ese ciclo, al fin a la distancia comprendo, que su gusto por los gatos y mi gusto por los perros, son simplemente gustos irreconciliables.

Bueno, sólo quería compartirles estos pensamientos que hoy por alguna razón cual mariposa errante aterrizaron entre mis ideas y clamaban por salir.

Besos y abrazos y hasta la próxima