[General ] 26 Septiembre, 2006 06:35
¿Cuándo comenzó? ¿Cuándo comenzó todo?

… de hecho, nos conocemos desde entonces, pero no sabría poner la fecha en que empezamos a querernos.

Las cosas fueron más o menos así… un día estaba yo en la red (raro en mí), y de pronto se abrió una ventana, el mail lo decía todo, pues tu mail es tu nombre completo, entonces comenzamos a charlar, y no parábamos, parecía que hubiéramos estado lejos toda la vida, y hasta cierto punto así era.

Un momentito aquí en el 97, otro momentito allá en el 2001-2002, y de pronto casi cuatro años después como salida de la nada volviste a mi vida y déjame decirte (o mejor dicho, repetirte) que desde entonces ¡caramba! Han pasado tantas cosas, que no sé por dónde comenzar.

Me devolviste la fe en la vida, en la gente, en Dios (no es que hubiera perdido esta última, pero se hallaba cuando menos dormida), me llenaste de vida, de dicha, de felicidad, pero sobre todo de amor.

Me hiciste saber que aún puedo proteger a las personas que quiero, y descubrí que a ti te quiero muchísimo, y ¿sabes por qué te quiero? Porque permites que salga de mí todo lo bueno que hay dentro, y eso me permite ser mejor persona.

Y mira, la verdad es que como te lo dije el otro día, con nadie había sentido tanta conexión como contigo, si hasta parece que usamos la telepatía para conectar nuestros sentidos, y me encanta, me encanta saberte en cualquier sitio pero cerca de mí y de mi corazón.

Sin ir más lejos, ayer me acompañaste al cine, a misa y a cenar, estás a más de mil kilómetros de aquí, pero me importa un cacahuate porque te traigo conmigo todo el tiempo, en mis sentimientos, en mis pensamientos, en mi corazón.

Sólo me resta decirte una vez más que te quiero y que no habrá razón alguna para que deje de quererte, porque estoy convencida de que aunque Papá Dios tomó su tiempo para juntarnos, ahora El mismo quiere que permanezcamos unidas en el sentimiento y en el corazón hasta que decida llamarnos a reposar con El.

Un abrazo fuerte y un beso en la frente.
[General ] 18 Septiembre, 2006 21:32
Encuéntrame en el Silencio Hoy encontré nuevamente tus letras, y he descubierto que definitivamente formamos parte de una red que sin palabras nos permite comunicarnos, leernos, pensarnos, encontrarnos.

Encuéntrame en el silencio, en el silencio de tus días y de tus noches, en el silencio que reside en la calma, pero también en el que se encuentra durante la tormenta, encuéntrame en el silencio que estalla, que grita por salirse del corazón.

Encuéntrame en el silencio de las palabras que no se han dicho, de los pensamientos que no se han compartido, de las ideas que no han nacido, encuéntrame en el silencio de tus sueños, en el murmullo del viento que se cuela entre las hojas para acariciarte el rostro y el cabello.

Encuéntrame en el silencio de una lágrima, en el latido de un corazón amante, en la sonrisa de los niños, en los ladridos de los perros. Encuéntrame en el silencio que lleva el río en su camino al mar, en el murmullo de las olas, en el alboroto de las aves al amanecer.

Encuéntrame en el silencio de un paisaje eterno, de ese paisaje que desde tu ventana y la mía se mira siempre igual y siempre distinto, encuéntrame en el silencio de un alma que se sabe amada y feliz.

Hoy te digo que me encuentres en el silencio, porque ahí estoy, estoy en el silencio de tu corazón, en el silencio de tus sueños, en el silencio de tu amor, en el silencio que por la distancia nos hace callar la voz y gritar con palabras este sentimiento.

Cuando tu alma y la mía se encontraron y se reconocieron ya no hubo más ruido, ni más caos, sólo el silencio que significa más que mil palabras, un silencio atronador, capaz de decir más que yo misma, porque ese silencio es más que yo misma, es la unión de tú y yo.

Encuéntrame en el silencio de la oración que elevas al acostarte, porque ahí estaré yo, pidiéndole contigo a Papá Dios, que nos permita seguir viviendo este sueño, donde nos hemos encontrado, donde nos hemos reconocido, donde hemos redescubierto el verdadero sentido del amor que mana de una profunda amistad.

Encuéntrame en el silencio, en tu silencio… que yo por siempre ahí estaré.
[General ] 14 Septiembre, 2006 12:22
Magia del Corazón Tú dijiste: “Esto es la verdadera magia, la que saca conejos del corazón”

Así es, creo que todos hemos escuchado alguna vez la frase aquella de “sacar un conejo de la chistera (o el sombrero)", pero jamás en la vida había escuchado esto de sacar conejos del corazón, y confieso que se me hizo una “imagen” por demás tierna, poética, amorosa.

Obviamente el amor no es cosa de magia, la amistad tampoco lo es, es cierto que como decía anoche a mis alumnos, hay algo de química en las relaciones humanas, pero esto va mucho más allá, porque obviamente no puede haber esa química a través de un ordenador.

Sin embargo, contigo hay más que magia, porque el Gran Mago que nos ha juntado tiene un nombre… tú y yo lo sabemos, ya que gracias a que El decidió que nuestros caminos se cruzaran tú y yo hemos conocido nuevamente el regocijo de la amistad, nos hemos dado la oportunidad de conocernos y reconocernos.

“Estar contigo” es una de las mejores cosas que me han sucedido a lo largo de estos 6 lustros de existencia, te he prometido y lo vuelvo a hacer ahora en público, jamás dejaré pasar un día sin recordarte cuánto te quiero, porque verdaderamente te has colado en mi corazón muy dentro, y no habrá persona alguna capaz de desterrarte de ahí.

Te has ganado mi corazón, no una parte, no un porcentaje, sino mi corazón entero, y yo te lo envío desde aquí envuelto para regalo en un abrazo pleno de cariño.

Te quiero con todo mi corazón
[General ] 07 Septiembre, 2006 09:47
Abrazoso Agradezco a Diana Arroyo (mejor conocida como Di) el haberme prestado esta pic para mi blog. Un abrazo Di.

Las estrellas de mar no tienen cerebro, al menos eso dicen los naturalistas, pero no son ellas quienes lo necesitan, sino nosotros.

Nosotros necesitamos ese cerebro y esa capacidad de asombro para no contentarnos con lo que contemplamos y verlo sólo como algo que está ahí, algo que nos merecemos.

La realidad es que no nos merecemos nada, sino que las cosas se nos dan para admirarlas, para cuidarlas, para rememorarlas... para hacer poesía con ellas, para vivirlas.

Ser humano implica una gran responsabilidad, ser humano implica vivir y sentirnos parte de toda la vida que nos rodea.

Vida que puede ser tan fugaz como una estrella, o como un día, como un pensamiento, como una flor, o tan permanente como el amor.

Hasta la próxima... Abrazos estrellados