¿Cuándo comenzó? ¿Cuándo comenzó todo?

… de hecho, nos conocemos desde entonces, pero no sabría poner la fecha en que empezamos a querernos.

Las cosas fueron más o menos así… un día estaba yo en la red (raro en mí), y de pronto se abrió una ventana, el mail lo decía todo, pues tu mail es tu nombre completo, entonces comenzamos a charlar, y no parábamos, parecía que hubiéramos estado lejos toda la vida, y hasta cierto punto así era.

Un momentito aquí en el 97, otro momentito allá en el 2001-2002, y de pronto casi cuatro años después como salida de la nada volviste a mi vida y déjame decirte (o mejor dicho, repetirte) que desde entonces ¡caramba! Han pasado tantas cosas, que no sé por dónde comenzar.

Me devolviste la fe en la vida, en la gente, en Dios (no es que hubiera perdido esta última, pero se hallaba cuando menos dormida), me llenaste de vida, de dicha, de felicidad, pero sobre todo de amor.

Me hiciste saber que aún puedo proteger a las personas que quiero, y descubrí que a ti te quiero muchísimo, y ¿sabes por qué te quiero? Porque permites que salga de mí todo lo bueno que hay dentro, y eso me permite ser mejor persona.

Y mira, la verdad es que como te lo dije el otro día, con nadie había sentido tanta conexión como contigo, si hasta parece que usamos la telepatía para conectar nuestros sentidos, y me encanta, me encanta saberte en cualquier sitio pero cerca de mí y de mi corazón.

Sin ir más lejos, ayer me acompañaste al cine, a misa y a cenar, estás a más de mil kilómetros de aquí, pero me importa un cacahuate porque te traigo conmigo todo el tiempo, en mis sentimientos, en mis pensamientos, en mi corazón.

Sólo me resta decirte una vez más que te quiero y que no habrá razón alguna para que deje de quererte, porque estoy convencida de que aunque Papá Dios tomó su tiempo para juntarnos, ahora El mismo quiere que permanezcamos unidas en el sentimiento y en el corazón hasta que decida llamarnos a reposar con El.

Un abrazo fuerte y un beso en la frente.