[General ] 30 Enero, 2007 09:40
Fragilidad Después de mucho darle vueltas, de preguntar a amigos y conocidos, de romperme el coco tratando de descifrar el misterio llegué a una conclusión:

“AMAR ES UN ACTO DE FE”

Claro que ahora vendrán infinidad de preguntas tratando de deducir cómo es que llegué a esa conclusión tan categórica y tan tajante, y bueno, visto lo visto, trataré de dar mi versión de los hechos, que tal vez no sean hechos, sino más bien una serie de alucinaciones que emanan de una mente y un corazón convencidos de que lo único que le falta a este mundo para ser mejor es una gran dosis de AMOR.

El AMOR por intangible requiere de una gran fe para podernos creer que existe, necesitamos tener confianza en que todas las cosas que nos rodean son frutos del amor, cuando uno comienza a creer en el amor, es cuando todo va tomando otra perspectiva y somos capaces de sentirnos más contentos, más relajados, menos temerosos, menos inseguros.

Cuando una persona carece de amor, cuando por desventura no lo ha conocido, es incapaz de reconocerlo en sus manifestaciones más puras y más sencillas. Imagínense un rosal una plantita medio feúcha, llena de espinas, a punto de morir de sed, ahora imaginen que viene la lluvia y derrama sus gotas salvadoras sobre ese rosal, la humedad de la tierra provocará que nazcan bellas flores en esa planta que de inicio se nos antojaba medio fea, flores llenas de un delicioso aroma que atraen por igual abejas, avispas, mariposas y colibríes, ¿en dónde estuvo el primer gesto de amor? Probablemente en la lluvia, porque cuando llueve el agua no se fija dónde va a caer, simplemente se derrama, y así como puede ser benéfica, en exceso (como todo) puede hacer mucho daño. El agua no distingue, sólo cae, y en ese acto de caer hace una donación de sí misma. El siguiente acto de amor está en la tierra que al humedecerse brinda sus nutrientes a la planta, las raíces se abrazan a la tierra para así servir de transporte al alimento que al cabo de varios días permitirá que nazca una bella rosa en nuestra plantita.

Sin embargo, cuando la persona que admira el rosal no sabe nada del amor, difícilmente podrá pensar que para que nazca esa flor hubo varios actos de amor de por medio, tal vez admire la belleza, pero no siempre en la belleza está el amor.

Por eso quienes conocemos el amor porque nos sabemos frutos de él, tenemos la encomienda de enseñar a los demás lo que es el amor y también lo que no lo es. Muchas veces nos da por confundir el amor con otras cosas como la pasión, la simpatía, la belleza, la vanidad, la locura, el dolor… si bien es cierto que el amor puede componerse de todas estas cosas (y otras más), es importante saber que por sí solas todas estas cosas no son amor. Digamos pues que el amor nace de la alquimia entre muchos ingredientes y también me atrevo a decir que para cada uno la fórmula es distinta, porque el amor puede presentarse de muchas formas, hacia muchas criaturas, y no por eso deja de ser amor. Eso es justamente lo más interesante del asunto, que al hablar de amor no me refiero exclusivamente del amor de pareja, sino a cada gesto cotidiano que nos permite reconocernos parte de un mundo pleno de amor.

Gestos cotidianos son tantos como una sonrisa al pasar, un abrazo, un buenos días, un amanecer, un atardecer, un día soleado, un día lluvioso, la noche, las estrellas, el ladrido amistoso de un perro, el maullido de un gatito, una flor que se asoma tímida a nuestro jardín, una mariposa que revolotea por ahí batiendo sus alas y llevando su “polvo de hada” a donde quiera que va.

¿Ven? El amor está en todos lados, sólo es cuestión de abrir bien los ojos del alma para poderlo apreciar, porque sucede muchas veces que los ojos del rostro están tan contaminados de la vida que a veces se vuelven ciegos a las manifestaciones más sencillas del amor, y hasta tienden a confundirlo con otras cosas.

Para abrir los ojos del alma necesitamos creer, por eso digo que amar es un acto de fe, porque así como no se puede creer sin ver, tampoco seremos capaces de abrir los ojos del alma si no creemos para empezar que el alma tiene ojos que ven todo desde una óptica distinta, que no necesitan de luces y sombras, sino solamente del sentimiento.

Amar es un acto de fe porque cada vez que me empeño en hacer algo con amor, primero tengo que creerme que lo hago desinteresadamente, con el único afán de dar un trocito de mí a las personas que están a mi alrededor, tengo que creerme (y saberme) capaz de amar, tengo que creer que el principal combustible de este mundo es el amor, y por tanto en la medida en que lo doy a los demás, estoy ayudando a que este mundo gire de una forma más armoniosa, y podamos vivir en paz unos con otros.

Creo en el amor, sé que el amor existe.
Creo en el amor, sé que puedo darlo a todos.
Creo en el amor, sé que soy amor.
Creo en el amor, sé que así también se llama Dios.
Creo en el amor, sé que tú también crees en él.
Creo en el amor, sé que juntos lograremos llevarlo a los demás
Creo en el amor, sé que por amor se ha hecho todo cuanto existe en el mundo.
Creo en el amor, sé que soy capaz de crear amor, de dar amor, de ser amor.
Creo en el amor, gracias Dios Mío por permitirme creer en Ti y formar parte de Ti.

“Donde hay amor, ahí está Dios”
“Cuando dos o más se reúnen en Mi Nombre, ahí estaré Yo en medio de ellos”
“Lo que hagas al más pequeño de mis hijos, a Mí me lo haces”
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
“Dios es amor”

Gracias Señor por darme la FE para creer en el AMOR y para ESPERAR que ese gran amor que anhelo pronto llegue a mi existencia.

[General ] 26 Enero, 2007 10:28
Amore El amor no pide razones ni motivos, no da explicaciones sólo llega, y cuando te envuelve te sientes capaz de cualquier cosa, eres capaz de hacer locuras en su nombre, qué irónico que podamos hacer muchas cosas en nombre de algo tan intangible e inasible como el amor.

Pero ¿quién no ha deseado en su sano juicio padecer víctima de un amor? Yo desde que abro los ojos por la mañana, hasta que los cierro por la noche lo único que deseo es dar y recibir amor, reparto besos y abrazos y te quieros, también reparto uno que otro te amo, esos son más escasos, porque amar y querer son tan distintos como el agua y el aceite.

El amor que hoy me invade es un amor que no puedo describir, como dije hace unas horas, me sorprendo diciéndome que nunca había amado así, cuando en realidad lo más sorprendente es que aún en nuestra época tengamos la capacidad de amar, y no sólo eso, sino que somos capaces de reconocernos como seres amantes, porque sin importar si amamos, la vida, a Dios, a la humanidad, el sentimiento es el mismo, el amor es el mismo.

El amor no cambia, porque AMAR, lo que se dice AMAR es para mí sinónimo de dar(se), de compartir(se), de confiar, de creer, de simplemente ser hijos de Aquél que es AMOR.

[General ] 19 Enero, 2007 12:05
Playa Toma mi mano, anda ven, toma mi mano y caminemos juntos, vayamos hasta la línea del horizonte, no te preocupes de nada, la arena, las olas del mar, las palmeras nos protegen.

Toma mi mano y no me sueltes, permíteme ser tu guía, andar tus pasos, ser parte de tu vida. Toma mi mano y con ella te doy también mi corazón, es frágil pero es tuyo, te lo regalo para que hagas con él lo que quieras.

Toma mi mano y llévame a donde vayas, que justo donde tú estés quiero yo estar, no me importa si estaremos en esta playa, en una montaña, en el bosque, mientras tomes mi mano y me lleves contigo el lugar es lo de menos.

Toma mi mano, toma mi alma, toma mi esencia, lo que quieras de mí te lo doy sin reservas, sin comisiones, hoy quiero ser de ti, tómame.

Y cuando lleguemos al final del camino no me sueltes, mantenme contigo, pues es en ti donde yo quiero estar, y contigo quiero un día descansar.

[General ] 04 Enero, 2007 09:50
Flores Hermosa y voluble cual Girasol que en verano no tiene ojos más que para el Astro Rey.

Altiva como Rosa de Castilla nacida en el Tepeyac.

Tímida como Margarita al entregar tu amor.

Amor de un rato yo Morir amando.

Jazmín de España yo Plúmbago eternamente azul por tu desdén.

Si tuviera un poco del egoísmo del Narciso, de la elegancia del Clavel, de la humildad del Cardo, no estaría yo sufriendo ni imploraría con lágrimas en los ojos que No me olvides.

Todo hubiera sido más fácil si tus labios color Bugambilia no se hubieran posado en mi Copa de oro, llevándose consigo mi felicidad. Tus cuatro pétalos de Teresita Violeta al abrir su corola al viento y eclipsar mis sentidos, me tiñeron del color de la Jamaica y no hubo tisana de Manzanilla lo suficientemente poderosa para sacarme de mi turbación.

Con tu blancura radiante de Flor de Mayo, con tu excentricidad de Tulipán Negro, con tu alegría de Nochebuena me llevaste en un instante de la tierra al cielo; y yo flor de Biznaga sólo atiné a brotar con la lluvia que tus ojos colocaron sobre mi hombro.

Quisiera abrir mis alas como Ave del Paraíso, cortejarte con mi sombrero de Alcatraz, adueñarme de tu belleza de Orquídea Silvestre y llevarte conmigo al Jardín del Edén donde juntos floreceríamos siempre, y al final de la vida moriríamos juntos también en el invierno, pero siempre guardando la esperanza de volver a renacer con cada primavera.