[General ] 30 Junio, 2008 07:06

DistanciaEn ocasiones pareciera como que la distancia va ganándonos terreno palmo a palmo, son momentos difíciles en los que pensamos si estaremos haciendo lo mejor o no, pero invariablemente encontramos una luz al final del camino que nos dice que vamos bien, sólo que en ocasiones hay tropiezos que es imposible evitar.

A veces la distancia unida a circunstancias triviales puede parecernos como una gran ola que amenazante se cierne sobre nuestras cabezas, pero en nosotros está el plantarle cara y demostrarle que el amor que hemos cultivado a lo largo de 15 meses puede más que cualquier distancia, que cualquier cansancio, que cualquier diferencia grande o pequeña que exista entre nosotros.

El amor te pone a prueba justamente en los momentos en que piensas que todo va mejor, cuando hablas de madurez y de ausencia de conflictos parece que los invocas, pero es parte de la vida, uno no puede andar por ahí pretendiendo que todo sea color de rosa, que al menos a mí, no me gusta ese color.

Hoy te digo amor, que la distancia es grande, pero el amor es mucho más grande, que los detalles son pequeños y la distancia los magnifica, que no dejaré de amarte ni aunque el tiempo y la distancia se interpongan entre nosotros, porque nuestro amor simplemente no tiene final.

Arriba corazones, pronto, si Dios quiere podremos coincidir en el mismo tiempo y espacio y darle rienda suelta a todo el amor que hemos ido guardando, cuidando de la distancia. 

[General ] 16 Junio, 2008 09:40
RecuerdosSubo al desván y abro el baúl de los recuerdos, me encuentro frente a frente conmigo misma hace muchos años.

Cuando era pequeña, vivía con mi mamá y mis abuelos, mis tíos y tías me veían como una más de sus hermanas, claro que también jugaban conmigo y me cuidaban, y se turnaban para hacerme reír o tenerme entretenida.

En esa casa que recuerdo con un patio enorme hubo varios perros, y hasta un ganso que un día Don Lupe, el carnicero, le regaló a mi abuelita, se llamaba "Camisullo".

Después vivimos en un cuartito chiquitito, en el que apenas cabía una cama, pero fue por poco tiempo, porque después nació mi hermano y ya no cabíamos los 4 en sólo una cama.

Recuerdo que jugaba con los niños de la cuadra, nos subíamos a un árbol que estaba a la vuelta de la esquina, jugábamos "bebeleche", a las escondidas, andábamos en bicicleta, jugábamos hasta con los carritos, y también fut-beis.

Un poco más adelante nos fuimos a otra ciudad, entré a una escuela de puras niñas, ¡qué horror! pero fueron sólo 5 años, recuerdo que calcé del mismo número de segundo a 6to de primaria, ya en ese entonces me consideraba de pie grande, ahora sigo batallando para encontrar zapatos de mi talla.

Recuerdo a mi abuelita haciendo todo tipo de galletas y pasteles, y dándonos a probar sus creaciones, también le ayudábamos de vez en cuando, en su casa siempre olía rico, a comida recién hecha, y su cuarto era el lugar donde yo dormía en un colchón en el piso, cuando iba de visita, mientras ella y mi abuelito estaban en su cama .

Los recuerdo a ellos dos, haciendo sus oraciones cada noche, un padre nuestro, tres avemarías y varias jaculatorias, siempre pidiendo por todos los hijos y todos los nietos, no podían dormir si no rezaban antes. 

Recuerdo que no jugaba con muñecas, nunca me gustaron, recuerdo los libreros llenos de Selecciones del Reader’s Digest de hacía muchos años, recuerdo los libros de Time Life sobre vida salvaje, la enciclopedia llamada el tesoro de la juventud.

Antes no había peligro de salir a la calle, todos los vecinos de la cuadra se conocían, así que sólo bastaba decir “Mamá, voy a casa de fulanito”, y listo, antes la vida era así, ahora, tenemos que andarnos con cuidado, no hay que dejar que los niños salgan solos ni a la esquina, en el ayer quedaron los paseos en bicicleta por la calle sin casco, coderas ni rodilleras, ahora hay que ponerse una verdadera armadura para salir.

No puedo quejarme, me gustó mucho todo lo que viví en esos años, en Tampico y en Victoria, tuve una infancia feliz, y lo mejor del caso, es que sigo siendo una persona feliz.

 

[General ] 08 Junio, 2008 17:06

Estaba recordando la primera vez que nos vimos, estabas esperándome impaciente en la estación de autobuses, cuando llegué con una maleta en cada mano, estabas de espaldas, en realidad te vi desde antes de bajarme y debo decir que el corazón me dio un vuelco tremendo al tenerte frente a mí por vez primera.

Al llegar junto a ti, tiré las maletas al piso, y te abracé con fuerza, tenía tantísimas ganas de abrazarte que simplemente lo hice, me fascinó sentirte entre mis brazos, después tomamos un taxi, ya habías reservado un bonito lugar donde nos quedaríamos esa primera vez.

Pusimos las maletas en el piso y me senté en la cama, y te atraje hacia mí para que tú también te sentaras conmigo, ahí juntos por primera vez, nos recostamos, y sin apenas darnos cuenta nuestros labios se unieron por vez primera, hasta ahora no puedo decir quién besó a quien primero, más bien creo que fue algo simultáneo, y debo añadir hermoso.

Después de ese han seguido muchos más, y lo que nos faltan mi vida, estoy feliz de tenerte a mi lado, ha sido la mejor parte de mi vida la que he compartido contigo, y sólo le pido a Dios que nos dé mucha más vida para seguirla compartiendo y hacer que siga creciendo nuestro amor.

Teamo con todo mi corazón...

Tu Mujer