En la vida habrá muchísimas ocasiones en que nos encontremos situaciones adversas, cosas que nos lastiman, personas que nos hacen daño, pero sin duda, la mejor manera de enfrentar esos tropiezos es tomar el corazón, llenarlo de amor y vaciarlo poco a poco en aquellos que nos hieren.

Tal vez pudieras pensar que al vaciar tu amor en otros, el corazón quedaría vacío, sin
embargo, es asombroso constatar que lejos de vaciarse, se llena cada vez más, y aumenta la capacidad de amar.

Hoy sólo quiero recordarte que cuando todas las cosas vayan mal, cuando parezca que el cielo está más que nublado y las nubes de tormenta invadan tu cabecita, te tomes un momento y pienses todas las cosas buenas que hay a tu alrededor, empezando por el milagro de existir, entonces sí, ármate del valor de lo bueno que existe y enfrenta lo malo que venga con una sonrisa y con el corazón lleno de amor.